martes, 27 de octubre de 2015

LA AMISTAD COMPROMETIDA (2 de 3)



Tres días después, un mensajero me entregó un sobre desde Canarias. Contenía documentación sobre pagos que tenía pendientes de dos empresas cuyo nombre no me sonaba. Tenía que ir al registro a husmear en qué condiciones se encontraba todo aquello. En un par de días tenía claro que  no iba a ser sencillo pero intuía que había posibilidades de meterlo mano. En ello estaba cuando recibí una llamada en el móvil. Era Adela, la secretaria del juzgado que intercedió ante la juez en el caso de Julio. Lo que me contó fue un crochet de derecha en el mentón propinado por un peso pesado.

- Nos tenemos que ver. Es urgente. Aunque el caso de tu amigo está archivado y no hay vuelta atrás hay algo que deberías saber. Los de científica estaban archivando las pruebas. Justo al lado de las papelinas han encontrado una octavilla doblada que tiene 5 líneas con dos letras escritas y algunos números, todos distintos. No es nada más que un pálpito pero no me huele bien. Ven a verme mañana sin falta y te contaré algo más. 

Quedamos en una cafetería cercana al juzgado atiborrada de abogados y procuradores en un ambiente ruidoso y algo caótico. Conseguimos una mesa alejada del barullo y me presentó un papel con las siguientes anotaciones

MD 11335
SN  13450
CL  14120
TJ 10630
GL  18125

- Quizá sean matrículas, datos registrales, dije, sin convencimiento.

- Te creía más espabilado, Serrano. Hay dos cosas seguras. Hemos pesado los contenidos por separado y cada una contiene medio gramo casi exacto. Ningún camello pone tanto interés en ser tan cuidadoso. Entre las cinco no llegaban a los tres gramos por lo que el procedimiento no hubiera prosperado  aunque si no hubieras estado tú, se habría retrasado unos días pero hay otro detalle que me mosquea aún más. Te lo digo para que sepas con quien te juegas los cuartos. Todas tenían una pureza cercana al 100%, algunas muestras en torno al 90 por lo que supongo son de procedencias distintas y eso no lo consigues ni en la más rimbombante fiesta de la jet.

- ¡Joder, Adela!, me dejas de plastilina. ¿Me lo pasas al whatsapp?

- Claro, Julio. El caso está cerrado. Con el follón de trabajo que tenemos no vamos a gastar personal en descifrar enigmas. El carpetazo está dado pero si te ha ofrecido trabajo, deberías estar atento. Tengo el firme convencimiento de que ese tipo está metido en algo sucio. ¿Qué te ha propuesto?

- Cobro de deudas antiguas. Mucho curro a pura comisión, pero el porcentaje es similar al del cobrador del frac.

- Eso es legal, salvo que para cobrar le pongas a alguien un hierro en la sien.

- O una bomba en el coche, ¿no te jode? Sabes que no soy de esos, amor.

- Me largo que estoy a tope. Ya sabes, cuídate.

Pasados dos meses ya le había resuelto tres impagados. Cobraba las comisiones en el acto y nuestra relación era fluida. Había conseguido un método que podía duplicar en la mayoría de los asuntos y me ahorraba un montón de trabajo. Los casos de menor cuantía los tenía enfilados. Ahora tocaba encontrar la fórmula para tres donde si había tela en juego. Con suerte sacaría para un crucero y ese Golf GTI que tanto me gustaba.

Anoche me llamó para que dejara todo por unos días y me fuera a Gran Canaria. Estaba exultante y su voz sonaba potente como la de un tenor gordo dando el do de pecho. Será la coca, pensé, pero no. Tenía en Barajas un billete a mi nombre para el vuelo de las 3. Quería que le asesorara en algunos negocios, ser su tipo de confianza para determinados asuntos en los que se necesitaba su presencia pero a los que no podía acudir por cuestiones de agenda. Con un poder notarial podría representarle con todas las garantías. Abrumado le dije que iría, que contara conmigo.

Llamé a un amigo, reservé en ese restaurante al que siempre había querido ir. Hacía mucho tiempo que no disponía de tanto efectivo y debía cambiar un billete de 500. En la tasca de Tino, el gallego donde tomaba las cañas y comía el menú no habría sido posible No hacía cajas de ese monto ni en  catorce horas doblando el tirante. Cominos y bebimos a conciencia.  Regresé tarde y antes de dormir encendí el Teléfono para leer las noticias.

Detenido en Colombia el jefe del cártel de Medellin. Algo me pareció extraño.  Abrí la foto que me había pasado Adela. Las preguntas se amontonaban en mi cabeza. ¿Y si MD fuera Medellín? ¿Qué significarían los números? La pureza no, ¿Y si fuera el precio?. No parece probable. La etiquetada GL sería mucho más cara. ¿Y las otras? Recurrí a Google. Lo que encontré me dejó aturdido. Todo empezaba a encajar. ¿Podría ser CL, Cali? ¿y TJ Tijuana? ¿Sería SN Sinaloa?

Apenas dormí. Tenía un compromiso y todo eran conjeturas, Subí al avión tan nervioso que me tomé un par de tragos para calmarme un poco. Seguía pensando  qué demonios significaría GL . Cuatro coincidencias eran muchas pero encontrar la otra sería definitivo para enterarme con quién me estaba jugando el culo. Quedaban diez minutos para aterrizar. Me concentré en recordar todo lo que me sonara sobre el mundo de las drogas, detenciones sonadas, rumores de juzgado, nada.

Llegué a la terminal.  Anacleto me dio una dirección, me pidió que tomara un taxi y guardara el recibo. Me esperaría en el despacho. Fue el salir cuando reparé en un cartel publicitario y de ahí surgió la revelación definitiva, un chispazo eléctrico que me dejó noqueado. Corrí a la ventanilla a comprar un billete de vuelta pero no había nada para ese día. Tenía que hablar con  Adela.

- Creo que lo tengo. .Necesito el grado de pureza de cada una de las muestras de Fuentes. ¿Tienes acceso rápido?

- Te noto tenso, Serrano.

- Créeme si te digo que estoy acojonado.

- Está tan fresco que todavía no ha ido a archivo. Si me dejas unos minutos…está entre una montaña de veinte o treinta carpetas. 

- ¿Esa analítica es de fiar?

- Como el predictor. Si hubiera sido una cantidad importante se habría mandado al laboratorio y ahí los datos son fetén. En esas cantidades se hace una comprobación de sustancia y un colorante aproxima la pureza, pero todo se hace a ojíviri. Informa pero no certifica.

- Es igual. Lo necesito ya.

- Te va en un plis. ¿Estás bien?

Estaré mejor cuando me tome un copazo. Esperaré tu mensaje y luego hilvanaré sobre la marcha. Gracias por todo.

- Un consejo. No hagas de poli ni te creas el salvador del planeta. Jetas ha habido y habrá, pero los maderos o los picos los  trincan y nosotros los  enchiqueramos. Pon cara de póker, haz tu trabajo y vuelve cuánto antes.

- Te lo prometo. Un beso.

Lo que recibí, aunque confuso, no disminuyó mis sospechas. Muy probablemente el Loco Fuentes no era trigo limpio..

En el trayecto reflexioné. Iba a hacer un trabajo legal, estaría afable con mi cliente y si veía algo que no me gustara cogería el tole y volvería a mi rutina. Si había sobrevivido casi medio siglo con lo puesto no sería catastrófico volver al plato combinado y al pacharán. Además me sienta mejor que el faisán a las uvas y el valdepeñas con casera que el ribera reserva y ¡qué coño!, estoy más a gusto entre los humildes proletas que con los engolados señoritos de los restaurantes de postín.

Llegué un poco tarde. Fuentes me abrazó y preguntó si quería tomar algo. Las tres copas habían hecho su efecto y pedí un café. Nada en su cara denotaba nerviosismo, es más, la luz filtrada por el mar que entraba por la ventana le hacía parecer más joven. Enseguida fuimos al grano. Entramos en el que sería mi despacho por unos días, nada del otro mundo pero infinitamente más cómodo que el que tenía en casa. Llegó con varias carpetas que debería examinar. Contratos a revisar con empresas de leasing, una posible modificación de las condiciones de separación de su esposa, instrucciones para testar y un poder para representarle en Madrid cuando no pudiera ir personalmente. 

Cada vez me cuesta más ir a la península, me dijo, la mayoría de los viajes son evitables, firmas y reuniones para repasar lo de todos sabido. Tengo buena gente allí, y además me he enamorado.

- Enhorabuena, chaval. ¿Se puede saber quién es la afortunada?

- Lo sabrás en su momento. Mañana cenas con ella.

To be continued

4 comentarios:

Tormento dijo...

Jodopetaca, Insti... ¡¡tú practicas!!

¡Qué fluidez, qué ritmo, muchacho!
De verdad que da gusto, que apetece seguir leyendo y con una docenita como éste, te marcas un libraco de reverencia que yo sí compraría y te buscaría para la dedicatoria.

¡¡Me encanta!!
Yo estoy en el dique seco, con poco tiempo más que nada. Ganas... pues todas, porque era terapéutico, divertido y cojonudo para mi vida cibersocial.

Sigo aquí y pienso seguir leyéndote.
Como dice el Castle, tan majo él, always.
Un beso, amigo. Y felicidades. Tienes un don.

EL INSTIGADOR dijo...

Tormento: No, no practico. Ojalá tuviera más ganas de escribir pero estoy anquilosado. Todavía no tengo claro el final, ya veremos qué sale.

Gracias por las inmerecidas alabanzas. Ponte las pilas, guapa, que estás tardando.

Besos

Avellaneda dijo...

Opino lo que Tormento, hay ganas de más. Agradezco que tengas obligues a escribir. Debes hacerlo, te lo debes y nos lo debes!!!
Beso compañero!

RECOMENZAR dijo...

Un placer pasar por aqui y meterme dentro de tu ,maravilloso escrito